En estas fechas, cuando ya se aproxima el día de San Prudencio tan celebrado en Vitoria y tradicionalmente el comienzo de la temporada de perrochicos y caracoles, tenemos ya varios puestos móviles de vigías, por caminos, valles, cunetas y sendas, rastreando el crecimiento vertiginoso del Calocybe Gambosa o dicho de otro modo del popular perrochico.
Ya de paso siempre caen al saco unos caracoles o unas acederas para la ensalada.
Este año tan escaso en aguas de marzo va a ser poco bueno para la recolección de tan preciada seta, así que nos conformaremos con un par de tortillas bien cargadas de huevos. (En la sección de setas se pueden ver unas fotos de la temporada pasada).